Migrantes resisten intentos de reubicación en ciudad mexicana de Tijuana

Los migrantes dijeron a las autoridades tener un amparo judicial (habeas corpus) -mismo que no han mostrado- para no cumplir con el desalojo de un almacén al que llaman albergue "Contra Viento y Marea" en la zona norte de Tijuana, estado mexicano de Baja California

Un inmigrante recoje sus pertenencias ante la mirada de las autoridades mexicanas. Cerca de 150 inmigrantes centroamericanos insisten en permanecer en el primer albergue que les ofreció la ciudad de Tijuana pese a precarias condiciones de salubridad y seguridad. Foto EFE
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Tijuana, México.- Alrededor de 150 migrantes centroamericanos se resistieron el pasado fin de semana a dejar el almacén que usan como refugio para ser reubicados en albergues del Gobierno mexicano en la ciudad mexicana de Tijuana.

Los migrantes dijeron a las autoridades tener un amparo judicial (habeas corpus) -mismo que no han mostrado- para no cumplir con el desalojo de un almacén al que llaman albergue “Contra Viento y Marea” en la zona norte de Tijuana, estado mexicano de Baja California.

Los migrantes fueron emplazados a dejar este sitio para dirigirse de manera pacífica a “El Barretal”, el albergue que el Gobierno de México abrió para los miembros de la caravana centroamericana que llegaron a esta ciudad hace varias semanas.

El Instituto Nacional de Migración (INM) afirmó que su personal no ha participado en el intento de cerrar este almacén pero dijo que se mantiene al tanto en los albergues para dar asistencia humanitaria y orientación a los migrantes.

Algunos centroamericanos aceptaron ser trasladados en vehículos proporcionados por las autoridades locales pero otros 150, entre adultos y menores, siguen en el lugar.

Al momento, se les reparten alimentos y rosca de reyes, juguetes a los niños donados por algunas organizaciones civiles que están presentes en el lugar permanece miembros de la policía municipal y federal.

La situación se ha vuelto tensa, pues entre los mismos migrantes han ocurrido discusiones, y hasta hubo quienes se hicieron de palabras con los policías que se dirigieron a ellos a través de un megáfono.