El director interino de ICE, Tomas Homan, anunció recientemente su retiro no sin antes dejar en marcha una política de miedo entre la población inmigrante al ser uno de los más firmes representantes de la ofensiva del presidente Trump, tanto en territorio estadounidense como a lo ancho de la frontera sur para impedir lo que ellos llaman captura de ‘delincuentes’ para referirse en forma general a personas sin documentos

La imagen del bocazas Trump, quien personifica al llamado Ugly American, emprendiéndola contra mujeres y niños que desde febrero salieron de países centroamericanos plagados de violencia y huyendo literalmente por sus vidas, ilustra la imagen del poderoso pisoteando a los más débiles

El autor realiza una comparación de la época en que la familia de quien fuera la Secretaria de Estado en el gobierno de Bill Clinton, Madeleine Albright, tuvo que huir del fascismo de Checoslovaquia y pedir refugio en Estados Unidos con la situación actual de cientos de centroamericanos y de otros países que piden ayuda al gobierno de Donald Trump.

El hecho de que un gobierno antiinmigrante pregunte por un estatus migratorio específico prende las alarmas desde ya, revelándose su verdadera y maquiavélica intención: a las redadas, los arrestos, las detenciones y las deportaciones de inmigrantes, el gobierno agrega el miedo a ser identificados a través de un censo de población preguntando si somos ciudadanos o no de este país