A finales de junio, los líderes republicanos de la Cámara Baja fracasaron de nuevo en aprobar una ley migratoria con la que pretendían dar un camino a la ciudadanía a 1,8 millones de jóvenes indocumentados, pero también recortar la inmigración legal y dotar de financiación la construcción del muro con México

El proyecto de hoy también incluía una propuesta conservadora para poner fin a la separación familiar en la frontera, uno de los temas más candentes después de que el gobernante impusiera una política de “tolerancia cero” en la frontera que ha provocado la separación de más de 2.500 niños de sus padres al tocar suelo estadounidense