La salud de miles migrantes se resiente en la frontera sur de México

Las más comunes son las enfermedades diarreicas, respiratorias y dermatológicas, diarrea por la alimentación y por el agua que consumen y respiratorias por el lugar donde transitan

La migrante Sivi Paulina Neola Jpierre (d), de la república del Congo, comparte tiempo con otros migrantes el jueves 4 de abril de 2019, en Tapachula (México). Miles de migrantes, muchos de ellos africanos o caribeños, suavizan su dura realidad al recibir la solidaridad de mexicanos del sureste del país, que contrasta con la actitud fría de las autoridades. Se calcula que son unos 2.000 migrantes que cruzaron miles de kilómetros hasta llegar a México, donde permanecen varados esperando un visado que les permita cruzar y llegar a Estados Unidos. Foto EFE
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Tapachula, México.- El hambre, la insalubridad y el hacinamiento está perjudicando la salud de miles de migrantes, muchos de ellos africanos, que estos días pernoctan en las cercanías de las estaciones migratorias de Tapachula, en el suroriental estado mexicano.

“Las más comunes son las enfermedades diarreicas, respiratorias y dermatológicas, diarrea por la alimentación y por el agua que consumen y respiratorias por el lugar donde transitan”, dijo a Efe Ángel Gabriel Ocampo González, jefe de la VII jurisdicción sanitaria en Tapachula.

Además, confirmó se ha establecido una vigilancia epidemiológica para evitar algún brote de enfermedades y destacó los casos de dos niñas, una de un mes de nacida, de origen hondureño, que sufrió deshidratación y otra que presentó varicela, la primera atendida en un hospital de Mapastepec y la segunda en la estación migratoria Siglo XXI.

Los migrantes se han instalado a las afueras del Instituto Nacional de Migración, en condiciones precarias, donde pasan el día y la noche y duermen en improvisadas casas de campaña de plástico.

Entre los alimentos que consumen están avena con agua, pasta y algunas frutas, especialmente naranja.

Además se han instalado una decena de sanitarios pero no hay suficiente agua para el aseo de las personas.

Una migrante del Congo contó que su hija, de un año, ha padecido gripe, tos y diarrea, pero está siendo atendida, mientras que otra de Haití contó que su niño sufrió de gripe y se ha recuperado con medicamentos que le otorgaron.

Ante tal situación, las autoridades mexicanas han tomado ya medidas al respecto, luego de días, o incluso semanas, en que la situación de los migrantes ha empeorado, llevando a escenas de verdadera tensión.

El visitador general especializado en asuntos migratorios de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Milton Ángel Ordóñez Rodríguez, dijo a Efe que se está haciendo una revisión permanente de la salubridad en la que viven el alrededor de 2.000 migrantes en Tapachula.

Ello para evitar que se pudiera generar un brote de enfermedades que pongan en riesgo tanto su salud como la de los habitantes de esta localidad ubicada a unos 60 kilómetros de la frontera de México con Guatemala.

A Tapachula, y en toda la región sur de Chiapas, han arribado miles de migrantes de 20 países, en su mayoría de África, Asía y de países caribeños como Cuba o Haití.
En entrevista, apuntó que hasta el momento no tienen ningún reporte de enfermedades graves, más que lo que se ha presentado son trastornos gastrointestinales y respiratorios.

Los migrantes esperan bajo el sol, con temperaturas de más de 35 grados centígrados, el salvoconducto de parte de las autoridades migratorias mexicanas que les permita continuar su recorrido a los Estados Unidos.

Aseguró que se está dando trato preferencial a las mujeres embarazadas y a los niños que viajan en esta caravana africana.