Muere un niño inmigrante tras ser detenido en la frontera de EE.UU. y México

Un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. dice que el pequeño murió el día de Navidad, pasada la medianoche en el hospital Gerald Champion Regional, en la ciudad de Alamogordo, en Nuevo México y en el desierto de Chihuahua

Otra trágica muerte de un menor de edad que estaba en custodia de la Patrulla Fronteriza poco tiempo después de haber sido llevado a un hospital, prende de nuevo las alarmas sobre las condiciones en las que se mantienen a estos niños. Autoridades investigan el hecho mientras Guatemala exige explicaciones. Foto Archivo EFE/ Edwin Bercián
EFE

Washington, DC.- Un niño inmigrante de ocho años, originario de Guatemala, murió el 25 de diciembre en un hospital del estado de Nuevo México por causas que aún se desconocen y después de haber sido detenido por cruzar ilegalmente la frontera con México, informó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).

Un comunicado de dicha agencia dice que el pequeño murió hoy, día de Navidad, pasada la medianoche en el hospital Gerald Champion Regional, en la ciudad de Alamogordo, en Nuevo México y en el desierto de Chihuahua.

Es el segundo menor que muere este mes bajo custodia de las autoridades estadounidenses y fue identificado como Felipe Gómez.

El pequeño comenzó a mostrar signos de “una posible enfermedad” el lunes, día de Nochebuena, y fue trasladado junto a su padre al hospital Gerald Champion Regional.

Una vez allí, los doctores determinaron que el niño sufría un resfriado común; pero, cuando iban a darlo de alta, observaron que tenía fiebre y decidieron dejarlo otros 90 minutos en observación para, luego, darlo de alta con una receta médica para que tomara ibuprofeno y amoxicilina.

Sin embargo, la salud del menor empeoró: comenzó a sentir náuseas y vómitos, de forma que los agentes migratorios lo llevaron de vuelta al hospital Gerald Champion Regional, donde murió poco después de la medianoche, en el día de Navidad.

El Gobierno guatemalteco fue notificado de la muerte del menor y hoy mismo exigió a las autoridades de EE.UU. una investigación “clara” y en “resguardo” del debido proceso sobre las circunstancias que llevaron a la fallecimiento del pequeño Felipe.

El Ejecutivo del país centroamericano reaccionó de una manera similar ante la muerte de la niña Jakelin Caal Maquín, de 7 años, quien falleció el 8 de diciembre en un hospital infantil de El Paso (Texas) después de haber cruzado ilegalmente la frontera con México junto a su padre y dentro de un gran grupo de inmigrantes, que trató de ingresar a EE.UU. a través de una zona desértica de Nuevo México.

En declaraciones a Efe, el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, consideró hoy que la muerte de un segundo niño guatemalteco bajo custodia de las autoridades estadounidenses “enciende todas las alarmas sobre las políticas migratorias” del presidente, Donald Trump.

Vivanco pidió entender este suceso como parte de las duras políticas implementadas por Trump: desde la separación de familias inmigrantes en la frontera hasta la restricción al derecho al asilo.