Llegan 936 inmigrantes hondureños deportados de EE.UU., México y Guatemala

Funcionaria del gobierno señaló que durante la Semana Santa llegarán más de 2.000 hondureños retornados de Estados Unidos y México y que se esperan ocho vuelos, seis de Estados Unidos y dos desde México, con unidades familiares

Familias enteras y niños no acompañados siguen llegando a Honduras luego de ser deportados de Estados Unidos, México y Guatemala. La intención de estos migrantes era llegar a la frontera con EE.UU. para solicitar asilo. Foto archivo EFE/Esteban Biba
EFE

Tegucigalpa, Honduras.- Unos 936 inmigrantes hondureños llegaron deportados el lunes 15 de abril de Estados Unidos, México y Guatemala, incluyendo adultos, unidades familiares y menores no acompañados, informó la titular de la Dirección General de Protección al Hondureño Migrante, Liza Medrano.

Del total de deportados, 645 llegaron de México por vía terrestre, lo mismo que 21 de Guatemala, mientras que por avión lo hicieron 270 desde Estados Unidos, indicó la funcionaria.

Los retornados fueron recibidos en los sectores de Omoa y San Pedro Sula, departamento de Cortés, norte hondureño.

Medrano señaló que durante la Semana Santa llegarán más de 2.000 hondureños retornados de Estados Unidos y México.

Dijo además que esta semana se esperan ocho vuelos, seis de Estados Unidos y dos desde México, con unidades familiares.

A ellos se sumarán los retornados vía terrestre que ingresarán por Corinto, en la frontera con Guatemala, provenientes desde Acayucan y Tapachula (México).

Según los registros migratorios de Honduras, hasta el pasado 5 de abril las autoridades de Estados Unidos y México habían deportado a 22.160 hondureños.

Al regresar al país a los inmigrantes se les brinda facilidades de transporte para que puedan retornar a sus lugares de origen, indicó la Presidencia de Honduras en un comunicado.

Medrano hizo un nuevo llamamiento a los hondureños a que “no pongan en riesgo sus vidas y la de los menores de edad en la ruta migratoria, donde se exponen a estafas, cárteles de drogas, extorsiones, tráfico y trata de personas, secuestros, mutilaciones, lesiones, violaciones y hasta la muerte”.

También pidió no exponer a los niños a riesgos, ya que cruzar la frontera con ellos no garantizará que Estados Unidos les brindará asilo.

“Un ejemplo de eso son las unidades familiares que la semana anterior fueron deportadas desde San Antonio (Texas), por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense”, enfatizó Medrano.

De lunes a viernes las autoridades hondureñas reciben hasta 13 vuelos en el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales, de San Pedro Sula, con retornados desde Estados Unidos, mientras que de México llegan hasta 80 autobuses.

Miles de hondureños, aduciendo la falta de empleo y la inseguridad en su país por la violencia criminal, comenzaron a viajar a Estados Unidos de manera irregular en caravanas desde el 13 de octubre de 2018.

Desde entonces han salido al menos cuatro caravanas, dos de ellas en enero y una la semana pasada por el punto de Agua Caliente, en el departamento de Ocotepeque, fronterizo con Guatemala.

Entre el martes y jueves de la semana pasada salieron alrededor de 1.700, indicaron a Efe fuentes oficiales hondureñas en Agua Caliente.

Los inmigrantes, hombres y mujeres, en su mayoría jóvenes y muchos viajando con niños, hacen caso omiso a las advertencias de Estados Unidos de que no les permitirá el ingreso a ese país.