La detención de familias migrantes en la frontera de EE.UU. subió un 375 % en seis meses

Marzo fue, además, el mes con la mayor cantidad de arrestos de los últimos cinco años, con un total de 92.607 casos, agregó la CBP

Familias que trataban de pasar la frontera de Estados Unidos de forma ilegal, se entregan a los guardias estadounidenses cerca del cercado fronterizo a lo largo del Valle del Río Grande en Texas, Estados Unidos. La frontera de Valle del Río Grande de casi 3220 kilómetros de extensión entre Estados Unidos y México, es la frontera con mayor frecuencia de cruzamientos en todo el mundo. Foto archivo EFE/ Larry W. Smith
EFE

Washington, DC.- Las detenciones de familias migrantes en la frontera entre EE.UU. y México subieron un 375 % entre octubre y marzo pasado respecto a los mismos meses del año fiscal 2018, informó este martes la Oficina estadounidense de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Marzo fue, además, el mes con la mayor cantidad de arrestos de los últimos cinco años, con un total de 92.607 casos, agregó la CBP.

“En marzo, 92.607 personas fueron aprehendidas entre los puertos de entrada en la frontera sur, en comparación con 66.884, en el mes de febrero y 47.984, en enero”, detalló la CPB en su página web.

En un mensaje en su cuenta de Twitter la CBP matizó que ese total equivale a una media de 3.000 detenidos al día y puntualizó que el 76 % de los arrestados procedía de tres países: El Salvador, Guatemala y Honduras.

La Patrulla Fronteriza recordó que durante todo el año fiscal 2018 (octubre 2017-septiembre 2018) 396.579 personas fueron detenidas en los puntos de entrada en el linde con México.

Por otro lado, la CBP indicó que en marzo 10.885 personas que se presentaron en los puertos de entrada de Estados Unidos fueron declaradas “inadmisibles”.

Esa cifra supera los 9.651 casos contabilizados en febrero y los 10.309 de enero de este año, subraya el informe de la Patrulla Fronteriza.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza consideró que se está experimentando actualmente una situación “sin precedentes e insostenible en la frontera sur”, que calificó de “una crisis de seguridad fronteriza y humanitaria”.