La abogada de inmigración Dulce Miriam García, dreamer mexicana, espera que, si el congreso falla en apoyar a los 800 mil jóvenes soñadores, una demanda que ella le interpuso al presidente Donald Trump impida que la administración desmantele el programa de Acción Diferida para quienes Llegaron en la Infancia, DACA.

Los legisladores del sur de Texas José “Chuy” Hinojosa, (senador estatal) y el congresista federal Henry Cuéllar, hicieron un llamado a quienes se encuentran bajo la protección del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, DACA, para que cuanto antes soliciten su re-inscripción en el programa.

A más de una semana desde que se conoció la culminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para cerca de 200 mil salvadoreños, con un plazo de 18 meses para hacer una transición, la noticia aún se digiere con dificultad entre millares de beneficiarios, quienes apesadumbrados buscan respuestas a inquietudes en diferentes círculos reforzados con la incertidumbre.

Las negociaciones sobre el acuerdo migratorio, que pretenden dar una solución permanente a los más de 800.000 jóvenes que perderán su protección ante la deportación que les ofrece el programa de Acción Diferida (DACA), al que ha puesto fin el presidente de EE.UU., Donald Trump, están estrechamente ligadas a los fondos federales que deben aprobarse antes del viernes para no incurrir en un cierre parcial del Gobierno

Los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) a los que el gobierno de Estados Unidos les dio un plazo prudencial para hacer una transición a otra forma de residencia legal, deben considerar todas las opciones bajo la ley y no tomar decisiones precipitadas que puedan afectar su estadía en un futuro, recomendó la abogada de inmigración, Kathia Pereira.

En el reporte “Interferencia a la Ayuda Humanitaria. Muerte y Desaparición en la Frontera de los EE.UU con México”, difundido hoy, la organización asegura que agentes de la Patrulla Fronteriza “cortan, pisotean, golpean, vierten y confiscan” los recipientes con agua que sus voluntarios dejan a lo largo de las rutas del desierto