Inmigración

Latinos celebran que Maryland facilite el camino universitario para “soñadores”

La decisión de los jueces determinará si los jóvenes estudiantes con DACA podrán pagar colegiaturas como residentes en Arizona o deberán pagar como estudiantes extranjeros, lo que representa una gran diferencia monetaria. Foto EFE/Archivo

WASHINGTON, DC.- La comunidad latina en el estado de Maryland celebró hoy que la Cámara de Representantes estatal aprobase un proyecto de ley que pretende facilitar el acceso a la universidad a los “soñadores” y a los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS).

Esta propuesta legislativa permitirá a los amparados por el programa de Acción Diferida (DACA) y por el TPS finalizar sus estudios universitarios, a pesar de que ambos planes migratorios hayan sido eliminados para los nacionales de varios países por el presidente, Donald Trump.

“Este es el primer paso para una gran victoria, que dará seguridad a nuestros estudiantes y les quitará el miedo de no poder acabar su carrera universitaria”, dijo en declaraciones a Efe William Renderos, activista de Casa Maryland, organización que aboga por los derechos de los inmigrantes.

De media, un estudiante residente en Maryland paga unos 10.000 dólares al año en una universidad estatal, mientras que los estudiantes internacionales abonan 35.000 para estudiar en los mismos centros.

Con la legislación actual, si un estudiante con DACA o TPS pierde su estatus, debe pagar como si fuera un estudiante internacional, una cantidad que la inmensa mayoría no puede costear y que les obliga a dejar la universidad.

Por otro lado, la propuesta, que aún debe ser aprobada por el Senado estatal y ser firmada por el gobernador de Maryland, el republicano Larry Hogan, ampliará el tiempo que tienen los estudiantes que finalizan la escuela secundaria para entrar en la universidad, desde los cuatro años actuales hasta seis.

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Con la legislación actual, si un estudiante con DACA o TPS pierde su estatus, debe pagar como si fuera un estudiante internacional, una cantidad que la inmensa mayoría no puede costear y que les obliga a dejar la universidad. Foto Departamento de Educación de EE.UU.

Esta medida es significativamente importante para los alumnos con menos recursos, ya que les da la oportunidad de trabajar más tiempo para poder ahorrar el dinero necesario para cursar estudios superiores.

“Durante la escuela secundaria, la gente con pocos recursos trabaja para ahorrar para entrar en la universidad. Esta reforma les da dos años más para seguir ahorrando y poder acceder a estudios superiores”, destacó Renderos, nacido en EEUU pero de origen salvadoreño.

Además, la legislación eliminará un requisito de la actual ley educativa de Maryland que requiere a los estudiantes indocumentados aprobar 60 créditos en un colegio comunitario antes de entrar a la universidad.

“Innumerables estudiantes están más que listos para comenzar de inmediato la educación superior en una universidad de cuatro años. Este proyecto les permitirá a estos ‘soñadores’ continuar su carrera académica en la universidad que elijan”, aseguró en un comunicado la representante estatal Sheila Hixson, impulsora de esta legislación.

La Cámara de Representantes estatal también dio luz verde este jueves a otra propuesta que, en caso de ser finalmente firmada por el gobernador Hogan, permitirá a los alumnos sin documentación en regla calificar para becas universitarias.

Hasta ahora, los indocumentados no podían optar a este tipo de ayudas a pesar de tener las mismas necesidades económicas que estudiantes nacidos aquí o con su situación migratoria regularizada.

Ambas leyes podrían entrar en vigor a partir del próximo 1 de julio, según el reglamento estatal.

El pasado septiembre, Trump anunció el fin de DACA, pero dio al Congreso hasta el 5 de marzo para encontrar una solución para los 690.000 jóvenes indocumentados que gracias a ese permiso, proclamado en 2012 por el entonces presidente Barack Obama, han podido residir y trabajar legalmente en los Estados Unidos.

Por el momento, el Congreso no ha logrado alcanzar un acuerdo sobre DACA y una decisión del Tribunal Supremo en febrero anuló la vigencia de la fecha límite proclamada por Trump y dejó con vida el plan migratorio.

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