A partir del 20 de junio, las inmigrantes embarazadas, madres en estado de lactancia, aquellas con hijos pequeños, familias que solo hablan dialectos indígenas o personas con riesgos de salud, que se beneficien de un programa que había sido concebido para mantener fuera de los centros de detención a solicitantes
Hace más de 30 años, Angélica Salas, ingresaba a Estados Unidos como una indocumentada más que se perdía en ese aluvión de inmigrantes que se desplazaban como parte de esa marea de ida y vuelta a través de la frontera de México, en busca de un futuro mejor, describe la