Inmigración

Supremo decide sobre el veto migratorio: aval o revés a la retórica de Trump

musulmanes veto migratorio refugiados inmigrantes

La sentencia del Supremo, que ha dividido a la sala de mayoría conservadora, llegará a cinco meses de las elecciones legislativas de noviembre y podría suponer un impulso a una de las bases de la campaña de Trump en 2016: su extravagante retórica antiinmigración, incluidas peticiones de un veto a los musulmanes. Foto EFE/Archivo

WASHINGTON, DC.- El Tribunal Supremo de Estados Unidos decidirá en las próximas fechas sobre el veto migratorio del presidente del país, Donald Trump, un fallo que implicará un impulso o un nuevo rechazo a su retórica antiinmigración.

¿Aval o revés? Los nueve magistrados del alto tribunal deberán decantarse este mes de junio en el caso que enfrenta a la Administración Trump contra un grupo de demandantes liderados por el estado de Hawai sobre la implementación del tercer veto migratorio del magnate desde su llegada a la Casa Blanca.

La sentencia versará sobre el llamado “veto 3.0” de Trump, el que afecta a Libia, Irán, Somalia, Siria y Yemen e impone restricciones a los venezolanos y los norcoreanos desde el pasado septiembre. Antes, ya había impulsado otras dos prohibiciones de viaje.

La primera, aprobada en enero de 2017 justo tras su toma de posesión, apuntaba a siete países de mayoría musulmana (Irán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen) durante 90 días y suspendía el programa de admisión de refugiados 120 días, con excepciones de minorías religiosas.

Como resultado de esa orden, 700 viajeros fueron detenidos en los aeropuertos y 60.000 visados fueron revocados temporalmente, según datos del Departamento de Estado.

Ésta fue bloqueada por tribunales federales y el Ejecutivo preparó una segunda versión, tramitada en marzo de ese año, que eliminaba de la lista a Irak y suprimía las excepciones en el programa de refugiados, pero algunos tribunales se opusieron e impidieron a Trump ponerlo en marcha.

Tras varios reveses judiciales, ese veto pudo entrar en vigor gracias al Tribunal Supremo, que permitió al Gobierno restringir la entrada de aquellos que no tenían familia cercana en Estados Unidos.

Las restricciones eran temporales y, cuando expiraron, en septiembre de 2017, Trump proclamó su tercer veto, que incluyó por primera vez a dos países sin mayoría musulmana: Corea del Norte y Venezuela, donde las restricciones solo afectaron a algunos funcionarios y a su “familia inmediata”. El Supremo permitió en diciembre su implementación.

Ahora debe decidir, a petición del Ejecutivo, sobre dos cuestiones fundamentales: ¿tiene el presidente poder para proclamar medidas migratorias o le corresponde al Congreso? ¿Viola el Gobierno la cláusula de la Constitución que protege la libertad religiosa al dirigir su veto mayoritariamente contra ciudadanos musulmanes?

La sentencia del Supremo, que ha dividido a la sala de mayoría conservadora, llegará a cinco meses de las elecciones legislativas de noviembre y podría suponer un impulso a una de las bases de la campaña de Trump en 2016: su extravagante retórica antiinmigración, incluidas peticiones de un veto a los musulmanes.

“Normalizaría su manera de abordar la inmigración”, lamentó en una conversación con Efe Jeremy Mayer, profesor de Política y Gobierno de la Universidad George Mason, sobre las implicaciones que tendría en torno a la retórica del mandatario.

Pese a la cercanía de los comicios, Michael Cornfield, docente de Liderazgo Político de la Universidad George Washington, considera que la decisión de los magistrados “tendrá un impacto más histórico que en las propias elecciones de 2018”.

“No creo que tenga una gran influencia en las votaciones de medio mandato salvo que una decisión adversa para Trump desencadene una crisis constitucional (…) e incluso así, no creo que los votantes cambien su visión sobre el tema o su voto en noviembre”, analizó Cornfield en una entrevista con Efe.

El experto cree que, sea cual sea el fallo, “Trump no perderá apoyo entre el núcleo duro de sus partidarios, ni ganará nada entre sus más fieles opositores”, aunque sí tendrá que ver con cómo los estadounidense ven a su país.

Ilya Shapiro, experto de Estudios Constitucionales del Instituto Cato, cree que debido a todo lo acontecido durante el primer año y medio de Presidencia de Trump, el veto migratorio no es tan importante en la actualidad como lo fue en enero de 2017.

“El caso es ahora más simbólico que práctico”, explicó Shapiro, quien subrayó que ese tercer veto es “significativamente más limitado y mucho mejor asesorado legalmente” que los anteriores.

Sin embargo, la decisión del tribunal sí que funcionará como un “energizante” para los seguidores o para los oponentes del magnate de cara a las elecciones, así lo cree Steven Schier, politólogo del Carleton College de Minesota.

“Ha habido muchos casos importantes del Supremo con efectos electorales y esta decisión migratoria será uno de esos”, aseveró a Efe Schier.

Exit mobile version