Inmigración

El Gobierno despliega más agentes migratorios en “ciudades santuario”

Thomas Homan

Director interino de Inmigración y Aduanas, Thomas Homan. Foto EFE

WASHINGTON.- El Gobierno anunció hoy que desplegará más agentes migratorios en las conocidas como “ciudades santuario”, aquellas que se niegan a colaborar con las autoridades federales para deportar a inmigrantes y entre las que figuran ciudades tan importantes como Nueva York o Los Ángeles.

El objetivo del Gobierno es arrestar a los inmigrantes que han llegado a territorio estadounidense de manera irregular, empezando por aquellos que suponen una amenaza para la seguridad del país, dijo en rueda de prensa el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Thomas Homan.

“No hay santuario en este país cuando se trata del cumplimiento de la ley. Para las ‘ciudades santuario’, enviaremos recursos extra y a más agentes para buscar a la gente que ha violado las leyes migratorias de este país, empezando por los que suponen una amenaza pero buscando a todos lo que han violado las leyes”, dijo Homan.

“Para aquellos que piensan que pueden llegar a Chicago o a Los Ángeles y que tendrán un escudo en contra de las leyes migratorias, absolutamente no. Duplicaremos nuestros esfuerzos en las ciudades santuario”, avisó.

El funcionario compareció ante la prensa con la intención de dejar claro que no existe un “refugio seguro” para aquellos que llegan a Estados Unidos de manera irregular, huyendo en gran medida de la violencia de sus países de origen, especialmente desde El Salvador, Honduras y Guatemala.

Homan, encargado de hacer cumplir las leyes migratorias de EEUU, aseguró que su agencia “incrementará las operaciones a gran escala” después de haberlas suspendido en las zonas de Texas, Luisiana y Florida afectadas por los huracanes Irma y Harvey, que azotaron el país a principios de este mes.

El agente no quiso, sin embargo, ofrecer detalles sobre la conocida como “Operación Mega”, un plan para arrestar a 8.400 inmigrantes en todo el país durante el mes de septiembre y que fue suspendido debido al impacto de los huracanes, según informó este mes la cadena NBC.

En su intervención, Homan criticó con fuerza a las “ciudades santuario”, donde la policía local se niega a informar al Gobierno del estatus migratorio de sus detenidos y les pone en libertad sin informar a los agentes migratorios, una decisión que permite escapar a personas con antecedentes penales.

Además, Homan alertó de que los “coyotes” o “polleros” (traficantes de personas) están usando a las “ciudades santuario” para fomentar entre los inmigrantes la idea de que, a cambio de una buena cantidad de dinero, pueden entrar en EEUU y refugiarse en una de sus 200 ciudades o condados “santuario”.

“Tenemos que acabar con ese mensaje de que está bien que vengas a este país porque luego te puedes quedar”, subrayó Homan.

“Hablemos -pidió- de las víctimas en silencio, de las mujeres que no hablarán de las violaciones que han sufrido o de los niños de los que han abusado. Hay numerosos casos”.

Homan puso énfasis en los grupos del crimen organizado que se encargan “un día de traficar con armas y otro con familias de inmigrantes”, y entre los que citó al cartel mexicano de los Zetas, en creciente control de las rutas migratorias, y la pandilla de la Mara Salvatrucha (MS-13), que ha convertido El Salvador en uno de los países más violentos del mundo.

El Gobierno de Estados Unidos ha emprendido una dura batalla contra “las ciudades santuario”, a las que acusa de poner en peligro la seguridad de sus ciudadanos y a las que ha tratado de privar de fondos federales, destinados por ejemplo para mejorar el equipo policial de sus agentes locales.

Frente a ello, los alcaldes de las “ciudades santuario”, la mayor parte demócratas, aseguran que las políticas del Gobierno son las que ponen en peligro al país, pues debilitan la cooperación entre las policías locales y las minorías hispana y afroamericana.

Desde su llegada al poder el 20 de enero, el presidente, Donald Trump, ha implementado diferentes iniciativas para endurecer la política migratoria.

Una de sus iniciativas es enjuiciar a los padres que paguen a “coyotes” para que ayuden a sus hijos a cruzar la frontera con México y llegar a Estados Unidos.

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